Beyond Pixels: mi colección de Star Wars vintage, para net magazine.

Cómo una figura perdida de Yak Face desató la misión de coleccionar todas las figuras vintage de Star Wars.

Del archivoPublicado originalmente en nuestro antiguo journal el 11 de octubre de 2017. Lo hemos mantenido tal cual, así que algunos detalles y enlaces pueden estar desactualizados.

Este artículo se publicó en el número 297 de net magazine, en septiembre de 2017.

Matt con su colección de Star Wars vintage, con el Halcón Milenario y decenas de figuras

Nadie olvida la primera vez que vio Star Wars. Con solo seis años, recuerdo perfectamente ir al cine con mi primo mayor, Mike, a ver El Imperio contraataca. Me voló la cabeza. Me enganché para siempre. Por suerte, Mike ya tenía algunos juguetes de Star Wars, así que pudimos recrear al momento aquellas batallas épicas.

Entonces quise tener mi propia colección. Iba a menudo a la juguetería de mi barrio, Dentons, en Witney (Oxfordshire), y me quedaba embobado mirando la pared llena de figuras de Star Wars. Como te puedes imaginar, lo primero de mi carta a los Reyes era el mítico Halcón Milenario.

Cuando se estrenó El retorno del Jedi en 1983, mi primo, que era bastante mayor que yo, empezó a dejar de jugar con juguetes, y yo heredé encantado todas sus figuras y naves de Star Wars.

En casa de mis padres debe de haber un ejército de figuras amarillentas enterradas bajo el patio, en el antiguo arenero, nuestro particular Pozo de Sarlacc, donde jugábamos durante horas y horas.

Como diseñador, Star Wars siempre ha influido mucho en mi gusto estético. El diseño de Star Wars es una madriguera sin fondo de personajes, ropa, criaturas, planetas, edificios y naves increíblemente bien diseñados, que nunca pasan de moda.

Unos años después yo también dejé los juguetes, tras descubrir el skate, la bici y las chicas. Pasé algunas de mis figuras a mi hermano pequeño, Nathan. Pero el recuerdo de vender mi querido Halcón Milenario por 5 libras en un mercadillo me perseguirá siempre.

Hace un par de años, mi mujer, Helen, llegó a casa con una bolsa llena de soldaditos de juguete que alguien le había dado. Me pidió que les echara un vistazo antes de tirarlos o llevarlos a una tienda solidaria. Abrí la bolsa y, mirándome entre los soldaditos verdes de plástico, estaba Yak Face, una figura vintage de Star Wars bastante rara y muy conocida. ¡Menudo hallazgo! Aquel trocito de plástico antiguo valía unas 150 libras.

Podríamos haberla vendido sin más. Pero no: despertó al niño que llevo dentro y decidí embarcarme en la misión de comprar todas y cada una de las figuras vintage de Star Wars lanzadas entre 1977 y 1988. Mi cerebro adulto razonó que cada compra era una buena inversión, porque los precios subían gracias a las nuevas películas y al 40 aniversario de la saga.

Di con un grupo de Facebook muy adictivo llamado Echo Base UK, con un gran espíritu de comunidad, donde los coleccionistas intercambian juguetes vintage de Star Wars sin comisiones de eBay ni estafas. Desde entonces he conseguido la colección completa de 96 figuras vintage sueltas, un par de naves y dos figuras MOC (nuevas en su blíster).

Ahora estoy empezando a coleccionar las principales variantes, que tienen pequeñas diferencias de detalle y pueden ser más difíciles de encontrar, y también tengo debilidad por R2-D2. No te puedo explicar cuánta felicidad me han dado estas figuras. Ahora espero impaciente al cartero o la cartera con mi siguiente dosis de plástico.

Lee el artículo original en PressReader (en inglés).

Escrito por

Matt Hamm

Fundador y director creativo de Super 8. Matt lleva más de diecisiete años creando marcas, webs y sistemas de diseño para empresas fintech, legaltech y B2B.

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